miércoles, 4 de noviembre de 2015

"La universidad no me enseñó a escribir"

Una entrevista con Carmen Matute 



La Biblioteca Walt Whitman del IGA como escenario ideal, nos recibió la tarde del 22 de octubre para conocer a Carmen Matute, escritora y poeta guatemalteca que la noche anterior recibió el Premio Nacional de Literatura 2015. Christian, Cristina y yo la esperábamos en una pequeña sala a la que se presentó muy dispuesta a responder las preguntas que teníamos. Antes de empezar, nos mostró la columna en la que esta institución homenajea a tres escritoras, dos de ellas la marcaron: Margarita Carrera y Ana María Rodas. La tercera es ella misma; Carmen Matute. 

PALABRAS

A veces huyo
por intrincados caminos
construidos de palabras,
que me llevan
a los páramos de nadie.

Durante breves momentos
tiendo este precario puente
hacia los otros,
con las palabras
que me crecen como ramas
en la boca,
y me sacan
de mi silueta
de animal desnudo.

Desde esta orilla solitaria
agito mis palabras mínimas
como banderas blancas
entregadas a un sueño,
y por algún tiempo
logro fugarme
en las palabras,
hermosas
como estrellas antiquísimas.

Círculo vulnerable (1981).  

No podía haber sido mejor ese momento. Escuchar de la boca de la autora el poema que marcó mi lectura de Memoria intemporal del fuego (2013), la recopilación de varios de los poemarios de Matute. Porque ya lo dijo Luz Méndez de la Vega en la contraportada de ese libro: “La palabra, así, sin dejar de ser ella misma, se convierte en filo que hiere por dentro y que, a la vez, acaricia con su belleza”. 

Y así inició este intercambio poético. A esta lectura, Carmen Matute la acompañó con una anécdota: este poema fue el primero que publicó en un periódico, en El Imparcial, y con el que se llevaría la sorpresa de verse publicada por primera vez. “Para una aprendiz de poeta y estudiante de la San Carlos, en ese tiempo eso era una consagración”, nos contó sonriente.

Christian tomó la batuta de la entrevista preguntando lo que todos queríamos saber

CE: ¿A qué edad publicó por primera vez?

CM: No fui una escritora precoz, tenía tantas dudas. La universidad no me enseñó a escribir –confesó-, me dio algunas herramientas. Mis hijos eran adolescentes ya, yo tenía alrededor de unos 34 años, me casé a los 17. Entonces por eso no entré a la universidad. No iba a estudiar Letras sino Derecho. Cuando mis hijos crecieron aún tenía la inquietud, hablé con mis hermanos mayores que eran psicólogos porque ya en esa época quería estudiar Psicología, ambos me hicieron una especie de entrevista en la que me dijeron que lo mío era Letras y me metí a Letras. Ahora mi hija es abogada y su hija psicóloga, así me realicé en ellas -dijo sonriendo. 

CE: Y hablando de “Palabras”: “A veces huyo”, dice usted. Pero, ¿todavía huye o ya no?

CM: Es complicado hablar de este asunto. Soy muy tímida –declaró-. Uno escribe y se sabe incomprendido. Se escribe para uno y no pensando en un público o en un libro que guste a todo el mundo sino por una necesidad inmensa de escribir. Si no escribo me muero. La huida es a través de la literatura hacia un mundo más amable, tal vez. Un mundo ideal que es un mundo donde la mayor parte de las cosas son buenas, lo que no sucede mucho en la realidad. 

Matute bromeó con nosotros tímidamente como quien busca romper el hielo, un hielo que desde el momento que escuchamos su poema ya no existía. 

CE: ¿Fue a las manifestaciones?

CM: No, no fui a ninguna. Para ser muy sincera, yo no creí en esas manifestaciones en el principio. Sentí que era algo inútil y que el entusiasmo era, como decimos en Guatemala, “llamarada de tuza”; que iba a pasar una o dos veces y se acababa. Después fui viendo que se consolidaba y se volvió un movimiento y empecé a creer en él. Me dediqué a apoyar desde Facebook porque no quería ir sola, apoyé de diferentes maneras y no con presencia física...  

Entonces una pregunta que esperábamos de Christian. 

CE: Porque hablando de lugares a los que uno escapa, los hay personales y otros que se pueden compartir. ¿Qué le hace sentir la corrupción?  

CM: Un rechazo total –sentenció-. Totalmente inaceptable la corrupción. Cualquier forma de irrespeto a la ley y la ética es inaceptable. Fui educada dentro de una estructura familiar muy férrea, con muchos valores. Por eso tengo este rechazo absoluto a cualquier forma que transgreda la libertad, la ética, los Derechos Humanos. Me preocupa como persona y como escritora. 

CE: ¿Y cuál ha sido el poema de más indignación que ha escrito hasta hoy?

CM: Tengo algunos poemas para Guatemala. Mis poemas son más de tristeza que de indignación. Hay un poema que habla de cómo amo a este país y que daría mi sangre por él. Lo digo con tristeza, no indignada ni combativa. Es más con un dejo de dolor y tristeza. Indignarme no está en mi naturaleza.

CE: ¿Cómo valora el papel del periodista y la palabra escrita en esta crisis?

CM: La palabra es poderosa –afirmó-. Hablada lo es y escrita tal vez mucho más, porque permanece. Creo que los medios han cumplido un papel enorme, un papel muy antiguo. La prensa no se ha limitado sólo a informar, sino ha abundado en la búsqueda de opiniones de gente con mucho peso político y cívico. Ha ahondado mucho en la imagen que hace que la toma de conciencia sea más grande. Creo que los medios han cumplido en estos últimos tiempos un papel que va más allá de la tarea de informar. Chapeau! Mis respetos para esta prensa que viene muy fuerte, con mucho empuje y con una convicción de tratar de hacer un trabajo ético que esté a la altura de lo que demanda el país en estos tiempos tremendos.

CE: ¿Cómo se convirtió en poeta?

CM: Grandes escritores dicen: “Yo no escogí la literatura, ella me escogió a mí”. Tuvo que pasar mucho tiempo para que yo entendiera que yo no escogí la poesía, la poesía me escogió a mí. Mi madre tenía tres críos, yo era la mayor. Ella no tenía ayuda de nadie y me envió a la escuela a los cuatro años y aprendí a leer entre los cuatro y cinco años. Aprendí a reglazos. A los seis años entré a un colegio formal y en ese lugar traían los libros de España, libros hermosos. Estos traían fábulas y también poemas de Gabriela Mistral que eran una verdadera incitación a la lectura, y como todos los escritores primero fui una lectora voraz. Mi padre era farmacéutico pero era un autodidacta que amaba los libros y tenía una biblioteca maravillosa. Cuando iba a su casa leía todos los libros con libertad. A veces escribía algunas cositas que creo no valían la pena. Lo escribía y lo rompía o escondía. Era un secreto conmigo misma. Al entrar a la universidad, Margarita Carrera nos pidió llevar lo que estábamos escribiendo nosotros, los estudiantes. Al otro día llevé unos poemas, los dejé en la cátedra y me fui. No regresé a clases en una semana porque me daba vergüenza. 

Christian preguntó algo que es un tema recurrente en sus conversaciones.

CE: Entonces, ¿qué le ha dado la poesía a usted? 

CM: Me ha dado una razón para vivir –respondió-. La poesía llena mi vida, está en todo, no es sólo para mí. La poesía es la expresión más alta de la literatura, la esencia de la literatura y además me ha dado grandes satisfacciones. Verla impresa en un libro es algo muy enriquecedor que hace crecer como persona y como escritor. He podido representar a Guatemala en otros países. Me ha dado grandes sorpresas porque con todas las dudas que he tenido, saber que las demás personas encuentran valor en mi trabajo me da una satisfacción muy íntima.

CE: Usted es parte de las academias de la lengua, pero sabemos que la colonización nos trajo muchas desigualdades y problemas. ¿Qué significa la lengua española para usted como mestiza?

CM: El vehículo para comunicarnos –expresó-. La lengua española es hermosa y nos hermana a cientos de hispanohablantes. Las grandes obras de la literatura española las hemos leído en su idioma que es otra riqueza de esta lengua hermosa. De todas maneras, yo amo las palabras en todos los idiomas porque son hermosas en todos. En el 2010, trabajé en el Diccionario de americanismos -de la Asociación de Academias de la Lengua Española- durante tres meses y este reúne el español de América que está tan enriquecido con las lenguas que han contribuido a enriquecerlo, al igual que otros idiomas que lo convierten en una amalgama de muchas lenguas. Es un vehículo ideal para comunicarse, lleno de riqueza.

CE: Entonces la lengua española tiene potencial político para integrar y generar interculturalidad, y no sólo es un instrumento de dominación.

CM: Estoy convencida –dijo-, y nuestros primeros indígenas también. Ellos han aprendido el español, pero guardando su idioma durante 500 años como si fuera una llamita, porque no hablaban frente a los mestizos. Guardándolo como una llamita y eso es hermoso, pero ellos comprendieron que debían aprender español, si no los iban a marginar. Ellos hablan ambos -idiomas originarios y español-. Yo apenas sé decir una palabra: “Maltyox”; la aprendí de unos niños... 

Muy entretenida narró su anécdota y nos hizo imaginar el momento. Y para cerrar su intervención y así como sus preguntas, Christian compartió con nosotros un poema propio. Una suerte de análisis de coyuntura desde los ojos de un poeta.


VIVIR EN DICTADURA (O UN POEMA DESPUÉS DE LAS ELECCIONES)*

Dicen que se acabó la democracia,
que vivimos en un mundo mezquino de intereses…
pero eso a mí qué me importa.

Si encuentro un espejo en la calle, me miro en él.
Si encuentro labios resecos, les doy mi calor.
Si un niño se ríe, me río con él.

Si alguien rompe el silencio y la estupidez y habla de genocidio, de hambruna y de fraudes, yo escucho y me indigno con él (aunque sea un rato).
Si las campanas llaman a misa, yo las ignoro.
Si un pastor pide un diezmo, yo le exijo que renuncie (y que viva del amor). 
Si un gatito se acerca, le doy mi amistad (aunque no entienda mi ideología).
Si un milico quiere hacerse invisible, yo me hago invisible también.
Si un oligarca defiende la democracia, yo me vuelvo dictador.

Basta que alguien me piense para ser un recuerdo.
Y si alguien me deseara, podría convertirme en nostalgia después.
Basta que alguien me odie para existir.

Si mamá se muere antes, será suficiente para vivir la soledad (la de verdad, no la de poemas).
Si una mujer quiere hacer el amor, yo se lo hago a ella.
Si un amigo tiene hambre, yo le cocino.
Si un gentil quiere perder el tiempo, yo le leo un poema.

Dicen que se acabó la democracia,
que vivimos en un mundo mezquino de intereses…
pero eso a mí qué me importa.

*Basado en el poema "Comunión plenaria" de Oliverio Girondo.   


Carmen lo escuchó atenta. Para iniciar mis preguntas le pedimos a la poeta que leyera otro de sus poemas para adentrarnos en los temas recurrentes de su trabajo. El erotismo que acompaña a cientos de sus versos se hizo presente en su propia voz.

 
AMANTE 

Un amante eres
para buscar el olvido
de mí misma
en el aire que se estrella
con tu cuerpo.
Un amante exacto eres
a las caricias de mis manos,
a mi oculta hora,
al grito de mi carne sin fin,
y mi alma interminable.
Eso eres, amante:
sacrilegio abismo,
cilicio ardiente,
doblemente mío
en el misterio
de tus besos y tus zarzas.

Círculo vulnerable (1981).  
 
Ciudad de Guatemala, 1944. Lengua y Literatura Hispanoamericana en la USAC. Formó parte del grupo literario Rin 78. Miembro de la Academia Guatemalteca de la Lengua, correspondiente de la Real Academia Española y de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Guatemala. Reconocimientos: Medalla de la Orden Vicenta Laparra de la Cerda de la Asociación Cultural Vicenta Laparra de la Cerda (2007), premio único en cuento en los Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango (2006) y Premio Nacional de Literatura (2015). Obras: Círculo vulnerable (1981), Poeta solo (1986), Ecos de casa vacía (1990), Los designios de Eros (1994), Abalorios y espejismos (1997), Casa de piedra y sueño (1997), En el filo del gozo (2002), Vida insobornable (2004), Muñeca mala (2008), El cristo del secuestro (2006), Memoria intemporal del fuego (2013) y Que te llamen hoguera   


BB: ¿Cómo fue la primera vez que abrió las puertas a su intimidad por medio de sus poemas?

CM: Fue con el libro “Círculo vulnerable”. Yo sólo había publicado algunos poemas en El Imparcial y de pronto Rin 78 me publicó el libro y ya estaba al alcance de todos –contó-. Yo estaba un poco preocupada porque en la poesía uno está desnudo, no se puede ocultar quién se es, la esencia. Me quedé sorprendida cuando comenzaron las buenas críticas para el libro. Yo estaba preocupada porque eran poemas eróticos y mucha angustia existencial. Amable Sánchez fue quien escribió el primer artículo sobre “Círculo vulnerable” (...). Las interpretaciones fueron que yo me había salvado, que yo estaba viva porque había encontrado el amor.

BB: ¿Y es verdad?

CM: Fui una niña muy triste –respondió, con un instante de silencio en el aire.

BB: Viniendo de una familia conservadora, ¿cómo fue su proceso de liberación de todos los prejuicios que se nos inculcan, como no poder hablar o escribir del deseo, el sexo o el amor, mayormente por ser mujer? 

CM: No sé cómo tuve valor –afirmó-. Comencé a pensar que el ser humano es carne y espíritu, no solamente uno o el otro. Debemos de hablar de todo y las mujeres también; sobre nuestro cuerpo, porque no es algo que nos deba avergonzar. Me casé a los 17 años con un hombre maravilloso al que había conocido cuando yo tenía 12. Fuimos compañeros, compinches, amigos y amantes. Él era absolutamente feminista, me daba una libertad y apoyo de hacer lo que quisiera. Al publicar “Círculo vulnerable” le pregunté su opinión y le leí algunas cosas, a lo que preguntó: “¿Estás dispuesta a que te critiquen y a que los hombres te hagan propuestas?”. Dije: Sí, y diré que no. “Entonces publícalo”, respondió. 

BB: ¿Se arrepiente de haber publicado algo por ser muy íntimo?

CM: No me he arrepentido de ni una sola palabra que he escrito. Si hablamos de mi poesía erótica, no es grosera, no es vulgar, sino al contrario; es muy cuidada. Por ejemplo, mi poema sumamente atrevido “Propuesta del higo”, bien podrían leerlo los niños y no pasa nada. Habla del sexo oral como comer un higo. A Luz Méndez de la Vega y a mis amigas les encanta ese poema. Lo leí en un café literario en Chile. Una mesa sólo de mujeres se levantó a aplaudir y lo tomaron como un himno. 

Carmen Matute sonr tímidamente.

BB: ¿Y considera que eso la hace sentir una mujer libre?, ¿la hace poder estar frente a un público y leer algo de su intimidad?

CM: Me hace sentir en libertad, con seguridad de poder hablar de algo mío –afirmó-. Algunas mujeres me han dicho que he hablado por ellas y eso me ha llenado mucho.

BB: ¿Puede la poesía erótica cambiar las ideas y la forma en que las mujeres percibimos la literatura?

CM: Sí, en esta época hay mujeres jóvenes escribiendo muy desinhibidamente sobre el erotismo, pero entre erotismo y pornografía hay una línea que es del grueso de un cabello y hay que tener cuidado porque se cae en la procacidad, en la vulgaridad o en la misma pornografía. En cambio, el erotismo es toda la belleza que rodea la sexualidad. 

BB: ¿Rompe tabúes con su literatura femenina y erótica?

CM: Esperaría que sí, pero creo que otras escritoras como Ana María Rodas entran con mucha fuerza con libros como Poemas de la izquierda erótica (1973).
 
Para terminar mis preguntas, compartí uno de mis poemas para combinar el deseo de escribir con la inspiración que la noche puede dar a una mujer. Y me llevé la satisfacción de participar en el intercambio poético y recibir la opinión de Carmen Matute.



CAMARADA

Yo te tengo a vos, camarada.
Mi fiel amante, la voz de la fría oscuridad,
musgo que nace en mi piel.
Yo te hablo de mentiras,
te hablo de lo cierto y vos te reís,
y mi consuelo llega con el sonido
que produce tu garganta
cuando intentas detenerte.

Suena a una dulce descarga
rodeada de tus brazos.
Cascabillos acariciando mi piel,
tus dedos dejando marcas.

Y al oscurecer, vos convertida en ramera,
te entregas a todos sin pudor alguno
y yo detesto verte entera,
partiéndote al medio
siendo de ambos amantes
como quien conoce la fidelidad,
y muero de celos y te deseo aún más.
No dejas de ser lo que sos, mi ciudadana.
Habitas mi existencia.

Continúas a ocupar tu espacio
tan plena y vigorosa,
y yo soy tuya mientras tanto.

Yo te quiero para mí,
toda, sin pretextos, tan propia y fría.
Tan jodida como ladera en invierno,
tan hermosa como cuerpo desnudo.
Mi fin de camino al terminar el día.

Al final del día…
yo te quiero a vos, camarada.

La poeta nos complació leyendo otros poemas que descubren no sólo parte de su historia, sino esos temas que la acompañan desde siempre al escribir: temas sombríos. Poemas que, entrelíneas, nos dejan ver su personalidad y narran esos momentos que han marcado su vida para siempre.


SAUDADE

Planta trepadora
y asfixiante,
en mi alma
la nostalgia crece.
Rumores de tiempos idos,
en la hora triste
de lluvia
y de recuerdos,
la nostalgia
me invade,
lentamente
se apodera de mis ojos
y mis huesos viejos,
va royéndome
insidiosa
como una lepra tibia,
me trae la nostalgia
el deseo del olvido,
mi remoto anhelo del suicidio.

Círculo vulnerable (1981).  

::::

MEMORIAS

Estéril
el grito
junto al brocal del tiempo.

Inútil
la palabra
que no escucharás ya.

Desolado,
el aullido que se escapa
con su eco,
despeñándose,
rodando
desde los altos desfiladeros
hasta los perennes ríos
de la memoria.

Casa de piedra y sueño (1997). 

“Este poemario lo escribí para Carlos, mi esposo. Él murió en mis brazos a los 51 años", nos contó melancólicamente. "Tardé cinco años en escribir este poemario. Realmente fue difícil porque fue mi todo, mi compinche, mi cuate, mon frére...”

CE: ¿Hay un poema de ese día?

CM: Sí, “13 de Agosto”. Ese fue el día en el que él murió en una cama de hielo.

Inició a leer.


13 DE AGOSTO 

Yo buscaba la luz
en el umbral de tus pupilas quietas
y pronunciaba tu nombre
—iluminado y breve—
junto a la cama de hielo
que acunaba tu cuerpo devastado,
anegado por la muerte,
martirizado por tubos y catéteres.

Un tulipán de sangre
se abría…

Su voz se quebró, cerró el libro. Sin escuchar todo el poema sentimos de su propia voz todo el sentimiento que cada uno de estos versos significa. Guardamos silencio como si escuchásemos el resto, pero ya no siguió. No pudo. Esta fue la primera vez que Carmen Matute lee en voz alta uno de los poemas de la muerte de su esposo. Poemas que están en su más reciente poemario Que te llamen hoguera.  




*Cristina, que pasó atrapando los mejores momentos con su cámara, preguntó: “Usted dice que sus temas son recurrentes. ¿Por qué recurre a estos temas? La muerte está ligada a la pregunta de la existencia, no sé si usted en algún momento cuando escribe, por lo que he escuchado y leído va por allí. ¿Por qué recurre a estas imágenes?”.
   
“No es que me proponga escribir sobre la muerte”, respondió Carmen. “Es que está allí presente. Es tan duro que debo escribir sobre eso. En la poesía el proceso creativo es diferente que el de la narrativa, ella se impone. Por eso, en lo personal, no creo en talleres de poesía. Allí se aprende a versificar pero no a escribir poesía. La poesía dicta lo que hay adentro”.  

Cristina nos deleitó con un poema que inicia con una frase de la escritora argentina Alejandra Pizarnik, otra poesía de temas sombríos, y que Cristina nos presentó en sus versos.

“La noche tiene forma de un grito de lobo” 

Alejandra Pizarnik
:::

Mis ojos se transforman en esferas de luces desencajadas.
Es el grito constante de la noche,
una entrada a un cuerpo desgarrado,
un momento de furia contenida.
En ellos, la punta de cuchillos cortando la ternura
y el miedo inminente de las voces que no callan,
que buscan esquinas filosas para grabar palabras en mis venas.
Alguien habla constantemente.
Susurra oraciones cortadas.
Alguien dicta el siguiente paso a dar,
la siguiente palabra a escribir.


CM: Se siente la poesía. He leído en cárceles, en barrios marginales en Medellín, de parte de un festival que tiene como objetivo llevar la poesía a esos lugares donde no llega. (...) Siempre que se lee poesía algo le queda a alguien. En Guatemala, leímos en la cárcel de mujeres...   

Para finalizar, quiero resaltar una frase que Carmen Matute dijo de nuestros poemas: “Cuando a uno le preguntan qué es la poesía, es muy difícil definirla. La poesía es eso inaprensible”.   

*Artículo reeditado el 6/11/15 a las 10:46am

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