miércoles, 22 de julio de 2015

Gabo (o un libro para gente grande)



POR BÁRBARA BARRIENTOS


 
En julio de 1997, con tan sólo 5 años, esperaba con ilusión aquel obsequio que sería por siempre el recuerdo de uno más de sus viajes. Algún juguete cubano o quizás un objeto extraño que nunca encontraría en Guatemala. 

Movía impaciente una a una las cuentas de mi ábaco sobre la larga mesa del comedor observando atentamente la maleta en el otro extremo. Camisetas, banderas y boinas del Che fueron lo primero en ser entregado. Yo continuaba en la espera. Una pila de libros de segunda mano en muy buen estado fue lo último que salió: Tomó el celeste que era el más grueso de todos y me lo entregó con una sonrisa

-¿Un libro? -se atrevió a preguntar alguien. 
-Le gusta leer -fue su única respuesta. 

Mi desilusión fue inevitable: Un libro para gente grande, fue mi conclusión.   

“Pero el examen le reveló que no tenía fiebre, ni dolor en ninguna parte, y lo único concreto que sentía era una necesidad urgente de morir. Le bastó con un interrogatorio insidioso, primero a él y después a la madre, para comprobar una vez más que los síntomas del amor son los mismos del cólera”.



 

Lo tomé y lo guardé con mucho cuidado como hacía con mis libros de cuentos. Por varios años intenté leerlo sin éxito, era muy aburrido

 

No tenía mucho sentido comprar en Cuba un libro escrito por un colombiano. No tenía sentido regalárselo a una niña de 5 años que recién había aprendido a leer.  

 

Sin embargo lo hizo, y un día cualquiera lo tomé de mi librero y nunca más lo solté. 

 

La historia no podía tratarse de nada más y nada menos que de una muchacha de mi edad. Una hermosa coincidencia.  

 

Fermina Daza, una adolescente que se convierte en víctima del amor profundo y eterno de Florentino Ariza, quien la descubre por casualidad mientras realiza un encargo. Florentino se enamora perdidamente y la espera cada día a la salida de la escuela para tener el placer de verla y alimentar la enfermedad del amor. Por medio de cartas logra llamar la atención de Fermina quien poco a poco cede ante la habilidad de Florentino para expresarse con hermosas cartas románticas por las que también otros enamorados pagan y construyen sus propias historias.


¿Y quién en el descubrimiento del amor podría resistirse a un enamorado hábil con las palabras? 
 

Pero todo les impide tener contacto real y con la ayuda de algunos aliados mantienen su amor por medio del papel. El padre de Fermina se entera, y al saber que Florentino no es un joven importante, se lleva lejos a su hija para apartarlos sin contar con que el enamorado encontraría los medios para seguir amando a Fermina en la distancia y despertar en ella toda clase de sentimientos que se esfuman a su retorno, cuando se da cuenta que el hombre que la esperaba no se parece en nada al que las cartas le hacían pensar. 

 

Confundida, presionada y desilusionada se casa con otro hombre. Un doctor honorable en la ciudad.  



"Aprovecha ahora que eres joven para sufrir todo lo que puedas, que estas cosas no duran toda la vida". Foto de Nathan Wirth   


En una pequeña ciudad que está siendo afectada por la enfermedad del cólera, Florentino, al enterarse, irónicamente se enferma de la peor de las enfermedades: El amor. 

Gabriel García Márquez nos describe a fondo el sufrimiento del pobre desamorado y nos da una pequeña lección de cómo es necesario saber sufrir. Una perfecta enseñanza a quien descubre el amor a través de un libro: "Amor del alma de la cintura para arriba y amor del cuerpo de la cintura para abajo", dice

Florentino no renuncia a su amor, sin embargo, en un percance descubre el sexo y como en otros vicios se abriga en su consuelo, acostándose con cientos de mujeres a quienes conquista con su romanticismo y detalles. 

Pese a esto, Florentino no cambia su idea de guardarse para Fermina. Bien sabe que se ha acostado con cientos de mujeres pero sólo ha amado a una, y eso en el amor resulta lo mismo

 

Fermina continúa su vida de matrimonio perfecto al lado de su esposo, Juvenal Urbino, hasta que un día queda viuda inesperadamente y la primera persona que se presenta es su antiguo amante para reiterar su promesa de amor que continúa viva después de 51 años, 9 meses y 4 días

 

Fermina no puede creer que él se presente de esa manera, le resulta descarado. Y Florentino, que ha sabido esperar como ninguno, es ahora un hombre respetable y con nueva experiencia que, a pesar de su edad, está en perfectas condiciones para reconquistarla

 

El amor en los tiempos del cólera (1985) es una historia en la que el tiempo es un factor importante en diferentes escenarios, muy recurrente en las novelas del autor, y por eso es una historia de amor un poco cruda que persevera a través del tiempo. 

 

Sin duda Gabo logra hacernos vivir la historia con su magnífica y detallada descripción que para unos lectores resulta un deleite y para otros una tortura. Consigue transportarnos a escenarios, olores, colores y sentimientos a través de un viaje por el pueblo portuario de Cartagena de finales del siglo xix y todo su contexto histórico (típico de todos los escritores del Boom). 

 

Fue necesaria mi relectura a lo largo de los años para definir la historia como una hermosa historia de sexo y amor. 

 

Sí; el sexo es el protagonista de esta historia y si bien se diferencia del amor, lo perpetúa. El perfecto amor acompañado de erotismo.

  

No obstante, a lo largo de la historia, se tratan temas de la familia, el matrimonio y la fidelidad pero no como moral utópica sino como un contrato, y de la muerte y su inevitable llegada y el dolor, entre otros temas que es necesario descubrir por uno mismo. 

 

Gabo narra en Vivir para contarla (2002), una suerte de autobiografía muy a su estilo, que la fuente de inspiración para esta novela es la propia historia de sus padres a quienes entrevistó individualmente para llevar a cabo esta magnífica obra. 

 

Es una historia que atrapa en sus primeras páginas con una prolepsis que obliga a continuar página tras página y descubrir el porqué de tan singular inicio. Este ha sido el libro que me enganchó al estilo del autor, y 10 años después no ha habido libro de Gabo al que me resista. 

 

Es mi primer libro para gente grande, y mi recomendación.

 


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Bárbara Barrientos      


Estudiante de Comunicación de la USAC. Amante de las palabras y la ficción. A veces triste, a veces muerta de risa. A veces mala.  

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